divendres, 24 de febrer del 2012

A la memoria de mi amiga-hermana Arantza, Descansa en Paz

 
Arantza era fundamentalmente una    BUENA PERSONA.


Era una persona culta, con unas ideas muy particulares o especiales sobre algunas cosas; ideas que defendía con toda efusión, hasta no poder mas. En su interior creo que seguía viviendo la niña que fue, y esa niña salía, cuando podía a la superficie.  De pequeña según ella era una niña que siempre le gustaron los juegos de chicos. 
De mayor esa niña seguía existiendo, ni que ella no lo hubiera reconocido nunca, una niña que en busca de cariño, protección, de sentirse arropada y segura. Todo esto lo ocultaba representando papeles: el de la profesora resolutiva, el de la hija protectora de su madre, el de la persona reservada, el de la persona que sufrió su enfermedad en silencio, sin quejas ni reproches (en voz alta). Pero esperando o anhelando a la persona que la acogiese bajo su manto y la apartase de todo, un manto protector donde solo cupiese el sentirse querida y segura bajo el. Anhelaba ese abrazo, y el surtirse protegida.

Creo que era extremadamente frágil, envuelta de esa capa de reserva, y de frialdad, simplemente como autoprotección, para que esa fragilidad no aflorase.
Una persona muy reservada de sus cosas, capaz de fingir una felicidad inexistente, simplemente para que los demás no se diesen cuenta de su fragilidad. Era una persona que se ilusionaba por cualquier cosa, una puesta de sol, un detalle, un peluche, cualquier cosa la alegraba y hacía aflorar esa niña feliz que ansiaba manifestarse.
He tenido contacto presencial con ella durante 11 años, en ocasiones muy frecuentemente, en otras más espaciada-mente. Ni una sola vez, que nos hemos visto, ha sido una quedada o salida que me haya podido dejar indiferente; en todas hay cosas que recordar para bien o para mal.

Era una persona alegre, que irradiaba esa alegría, pero envuelta en un halo de seriedad. Una niña que quería jugar y divertirse, pero vestida en un traje gris, que la frenaba por el que dirán y el que pensaran…  
Sobretodo en Donostia, donde vivía y trabajaba. Muy influenciada, por el como la mirasen, o que opinasen los demás de ella.

Educada tradicionalmente, anhelaba el saltarse las normas, que su sociedad le imponía. Eso lo conseguía solo en parte en Salou su “Xoco” donde la niña podía aflorar en ocasiones, porque era un sitio donde no la conocía nadie, y podía mostrarse tal cual era.

Creo que en muchas ocasiones fue una persona incomprendida por todos, incluso por mí. Le decía muchas veces: “vives en los mundos de yuppi”. Es que vivía en su mundo. En un mundo de pequeñas cosas que ella hizo ideal para si misma. En el mundo que le hubiese gustado vivir, ni que no fuera el mundo de su realidad. Un mundo donde ella se situó y se amoldo.

Creo que incomprendida por su familia, y por varias personas. Se convirtió en una persona solitaria, donde llenaba su interior y sus horas, con la lectura, su trabajo, sus alumnos, los juegos de ordenador, y las conversaciones telefónicas.

Adoraba a sus sobrinas, a las cuales creo que veía y quería como las propias hijas que no había tenido. Todo el afecto maternal, y la ilusión por haber sido madre se volcaban en ellas. Admiraba a su hermano, creo que lo veía como un padre, alguien que podía protegerla. Al perder a su padre demasiado pronto, creo que parte de la figura paterna, la tenia identificada en su hermano.
  
De mi? No sé que pensar. Quiero creer que era su amigo. En algunos momentos yo le dije que éramos amigos telefónicos; y ella se quedo con esta coletilla. De todas formas como digo quiero pensar que yo era su amigo, la persona con la cual discutía, con la cual hablaba, se distraía, y sabia que siempre estaba allí, y que si un día me necesitaba para lo que fuese, yo no le fallaba.

Para mi Arantza era mi amiga, sin reservas. Hubo un tiempo que estuve enamorado de ella, tiempo que me costó superar (tal vez unos 3 años). Pero a partir de ese momento Arantza era mi amiga, mi hermana, alguien que si yo tenia un problema se lo podía contar, ella se preocupaba por mí. Alguien que casi nunca me fallo. Alguien que sabias que si la necesitabas ahí estaría. No me cuesta reconocer que ha sido un puntal muy importante en mi vida, y en los años que hemos compartido ha sido un puntal fundamental. Eso no me hace que deje de ver las cosas, tal cual eran. En los últimos tiempos, cuando quedábamos; saltaban chispas por cualquier cosa. Discutíamos por cualquier cosa, y hacia que la convivencia fuese muy difícil. Eso hacia que no quedásemos mucho, porque creo que los dos no salíamos satisfechos del tiempo juntos.

Esto ultimo sobretodo ha sido en los dos o tres últimos años, y no sé porque ha sido motivado. Ha sido especialmente desde que ella dejo su relación con Javier B, yo empecé la mía propia con Ángela. Creo que en el primer tiempo se le debió juntar el haberse fastidiado su relación, y el que yo estuviese mas pensando en otra persona que en ella. Esto en el tiempo se le debió juntar con el diagnostico del agravamiento de su enfermedad.

Enfermedad y diagnostico, que desconozco. Todo son suposiciones por mi parte, porque ella no me dijo nada, y yo se lo creyeran la familia o no, no sabia nada hasta el día de su muerte. (Curioso que hablando cada día mas de 1 hora, haya podido mantener este silencio hasta el final). Ha sido después que atando detalles, y momentos y situaciones, he ido confeccionando un croquis de una posible realidad.  El cual nunca sabré que tal próxima o veraz es. En algún momento he pensado en indagar mas, pero para que si la que realmente me importaba era ella, y ella ya no esta.
 
Me duele especialmente que no me dijera nada, y el no haberme dado cuenta. Evidentemente no hubiera podido cambiar el final, pero si me hubiese dado cuenta, me hubiese gustado poderla abrazar. Que ella se hubiese podido desahogar y hubiese llorado en mis brazos como antaño. Ayudarla en todo, y que sobre todo no se hubiese sentido tan sola. Su muerte en soledad, no me la quito de la cabeza. Dicen que todos nacemos y morimos solos, pero hay formas y formas; y creo que el sentirte arropado por alguien que te quiere hace que la cosa sea mucho mas llevadera.

La mayoría de personas no entienden nuestra relación, que cada día estuviésemos hablando una hora he incluso dos, de cualquier cosa, discutiendo, o no, simplemente charlando arreglando el mundo, y que en los últimos tiempos cuando nos veíamos cara a cara no podíamos estar juntos porque discutíamos por todo.
A esas personas les diría, que la soledad es muy mala. Todas las personas queremos estar en compañía, de las personas a las cual queremos. En los tiempos que vivimos, las personas nos encerramos en nuestras casas, y para Arantza y para mi creo que nuestras conversaciones telefónicas; hacían que no nos sintiéramos tan solos. Podemos estar solos, pero si estas hablando con alguien, alguien que te quiere y que sabes que esta allí, cuanto menos el tiempo que estas hablando no estas solo. Es una compañía un tanto especial, me podrán decir; y se lo aceptare, pero es de la cual disponíamos...

Mi corazón esta roto, por su pérdida. No entiendo los hechos que se produjeron en su funeral y incineración. Las cosas o comentarios que me dijeron, y que contradecían, cosas que me había contado ella. De todas formas todo eso me da igual. Yo lo que quisiera es seguir contando con la compañía cuanto menos telefónica de mi hermana, de mi amiga ARANTZA.
Y esto es justamente lo que no puedo, ni podre tener nunca mas...

1 comentari:

  1. Fue mi profesora de historia una gran mujer que me enseñó Muchas cosas y por ello siempre le estare agradecida.

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