Col·locaré una sèrie d'articles que tenia en un altre blog que desapareixerà i crec que és convenient que romanguin: Aquest mateix estava publicat en data 3/07/2022
¿Qué es el amor?
El amor es una construcción inteligente de dos personas sabias, que deciden ser amigos, compañeros, cómplices, compinches, y buenos amantes. Que a pesar de los problemas que nunca faltan, se eligen cada mañana para seguir caminando juntas por la vida.
* Ramón Torres *
El amor verdadero no pide tiempo, no abandona, no duda, no ignora, no olvida, no se lanza a los brazos de otra. Porque el amor verdadero ama, respeta comparte sueños, conoce de cambios y lucha contra todo.
* De La Web *
- - - -
Cuando te ven una mujer fuerte piensan que no tienes necesidad de nada ni de nadie, que puedes soportarlo todo, que pase lo que pase, lo superarás, que no te importa ser escuchada, cuidada o mimada.
Cuando te ven una mujer fuerte te buscan sólo para que les ayudes a llevar sus cruces. Te hablan pensando que tú no necesitas ser escuchada. A una mujer fuerte no se le pregunta si está cansada, si está sufriendo o cayendo, si tiene ansiedad o miedo, lo importante es que ella siempre esté allí: un faro en la niebla o una roca en medio del mar. A la mujer fuerte no se le perdona nada. Si pierde el control se convierte en débil, si pierde los estribos se transforma en histérica.
Cuando la mujer fuerte falta un minuto se nota enseguida, pero cuando está se da por hecho su presencia. Pero la fuerza que se necesita cada día, para ser ese tipo de mujer, no le importa a nadie.
Honra, reconoce, respeta y agradece a las mujeres fuertes que hay en tu vida, porque ellas también necesitan ser contenidas, queridas y sentir que pueden descansar en ti.
* Jallalla Ubuntu *
- - - -
Hay personas que dicen: "no tengo mucho que ofrecerte". Pero te ofrecen felicidad, te hacen reír, te dan paz, te ayudan con tus miedos, te dan amor y claramente eso es lo mejor que alguien puede ofrecerte.
* Anónimo *
- - - -
EL ABANDONO.
Están tan cerca y a la vez tan lejos; me volví invisible, no ven mi sufrimiento,
no ven que los necesito.
Una llamada, un día juntos, una palabra de aliento, su compañía, pero no, a veces pienso que me lo merezco, que debí haber sido muy mala madre para mecer tal sufrimiento.
La vida me pesa cada día más, los años me consumen, estas cuatro paredes me asfixian,
la vida duele en cada paso, se acaba en cada suspiro, se esfuma en la rutina, atada a mí misma ya no puedo hacer mucho, me miro al espejo y veo cuánto he cambiado.
Voy perdiendo las fuerzas de mis piernas, de mis manos, mis ojos están cada vez más cansados.
A solas platico con Dios, le cuento mis penas, no tengo con quien más hablar, entonces oro por ellos y por mí.
Para que me amen ahora que pueden, para que me busquen ahora que estoy, para que me abracen muy fuerte, para que el día que deje esta tierra no me lloren, no me lleven flores a mi tumba desconsolados, solo por el remordimiento de no haberme valorado en vida, de no haberme abrazado a tiempo.
Sola..., casi siempre sola; así se me van pasando mis días desde este lado de mi ventana y yo, solo quiero dejar de sentir esta terrible soledad y este triste abandono de a quienes les di la vida.
Yo los amo, ojalá nunca se les olvide, no fui la madre perfecta, pero hice todo y lo di todo por verlos sonreír desde que eran unos niños y porque fueran felices, pero al parecer mi amor no ha sido suficiente porque hoy que tanto los necesito, me están abandonando.
*Adgam Magdis*
- - - -
¿Qué quiero para mí? Sólo serenidad, nada más. No me importa la buena vida, la ropa bonita.
No, estas no son las cosas que me hacen feliz. Soy una de esas personas que es feliz con poco.
Me basta con tener al lado a las personas que amo, ver en sus rostros la alegría, y su tranquilidad.
Me basta con una taza de café caliente por la mañana para sonreír.
Un paseo por la orilla del mar.
Me basta con la estima y el amor de las personas que están en mi corazón.
La grandeza no está en mí soy una persona humilde. Los tamaños se los dejo a los que viven de superficialidad.
¡Yo vivo de emociones!
- - - -
Ven, te presto mis zapatos, para que te sumerjas a jugar un rato, en las mismas aguas donde yo me ahogué.
Ven, te presto mis zapatos, para que camines mi vereda andada y tal vez así puedas comprender.
Ven, te presto mis zapatos, vive lo que yo he vivido, y dime si aún te molesta mi proceder.
Ven, ponte mis zapatos, siéntete como me he sentido, y entonces me cuentas si aún puedes ser tan cruel.
Sólo sabes una parte de la historia, y juzgas desde lo que puedes ver.
¿Quieres tener el panorama completo?
Ven, ponte mis zapatos, camina mi trayecto y luego dime si te duelen los pies.
* Autor Anónimo *
- - - -
Hoy escribo para las mujeres que lloran en silencio.
Para aquellas que se muerden los labios y los días, para llenarse de coraje y continuar.
Por las que sonríen sin decir que tienen miedo, que llevan el corazón destrozado, o que simplemente el mundo se les ha venido abajo.
Escribo para aquellas valientes que lloran a escondidas, mordiendo la almohada cada noche porque no hay palabras que sean escuchadas, porque no hay llanto que sea comprendido.
Por las que batallan con las exigencias de estos días.
Por esas que luchan por ser buenas madres, buenas esposas buenas trabajadoras, independientes y desean verse bellas frente al espejo, todo al mismo tiempo.Por las que han dejado todo por ir detrás de un amor que al final terminó en nada.
Por las que renuncian a sus sueños por entregarse a los sueños de sus hijos o de sus parejas.
Por las que desean no ser vistas como objetos inútiles, y quieren demostrar sus capacidades, pero el mundo les cierra las puertas.
Por las que caminan erguidas en la calle, saludando con tranquilidad, cuando por dentro quisieran gritar que el mundo les duele, que el mundo las mata.
Escribo por las mujeres que nadie ve llorar, pero traen un río de llanto en el alma.
Por las de vida perfecta, marido perfecto, hijos perfectos y que al final no es más que pura fachada.
Por las que están rotas y les falta alguien. Por las que se están muriendo, queriendo morirse, pero siguen levantándose todos los días a sonreír para los demás.
Por las mujeres fuertes, que tienen el alma rota y el espíritu quebrantado y sin fuerzas.
Porque las que han perdido la esperanza, por las que se sienten derrotadas sin decirlo. Por aquellas que vieron su vida pasar por la ventana.
Y las que atizaron el tren equivocado y que al final las dejó tiradas.
Por las que quieren dejar de llorar, pero no pueden.
Escribo por ellas...
* Mario Benedetti *
- - - -
La carta de despedida de Henry Miller a Anaïs Nin
Mi querida Anaïs:
¿Qué son las despedidas si no saludos disfrazados de tristeza? Lo mismo que el deseo y el placer de verte mientras te desnudas y te envuelves en las sábanas. Nunca has sido mía. Nunca pude poseerte y amarte. Nunca me amaste o me amaste demasiado o me admiraste como la niña que toma una lente y se pone a ver cómo marchan las hormigas y cómo, en un esfuerzo incasable y lleno de fatiga, cargan enormes migajas de pan. Qué son aquellas noches lluviosas en medio de la cama de un hotel. Qué el recuerdo de nuestros pasos por la calle, en el teatro o en la sala de conciertos. Qué son los recuerdos de los celos y de tus amantes, y de June y de mis amantes.
Anaïs, no creo que nadie haya sido tan feliz como lo fuimos nosotros. No creo que exista en la historia del hombre y de la mujer un hombre y una mujer como tú y como yo, con nuestra historia, nuestras circunstancias; con aquello que se desbordaba en las paredes, el ruido de la calle y la explosión de tu mirada inquieta de ojos delineados en negro; con la sinceridad de tu cuerpo frágil y tu secreto agresivo e insaciable. El recuerdo puede ser cruel cuando estás volando febrilmente a tu próximo destino, a otros brazos que te reciban expectantes y hambrientos. El recuerdo de tu diario rojo que tirabas en la humedad de la cama entre tus labios entreabiertos y mis ganas de desearte. Te deseo. Te deseo con la desesperación y el anhelo de lo imposible y ya te has ido y tal vez, en un sueño imaginativo y romántico, leerás estas palabras una y otra vez, en medio de mi ciudad con la gente pasando en medio de las calles y la sorpresa en tus ojos y la gran dama con el fuego en la mano derecha.
Mi querida Anaïs, ma petite, ma jolie, infanta inquieta de sal nocturna. Te extraño cuando huyes de madrugada y te extraño cuando camino y me tomo un café en la calle; te extraño cuando June se acerca cariñosa y cuando paso por los grandes aparadores. Te extraño casi a todas horas: cuando escribo, cuando te pienso, cuando escucho las campanas que me anuncian que ya son las tres, cuando me acuerdo de las horas interminables entre humo y whisky, cuando tengo una comida que dura toda la tarde, también cuando me despido de ti cada día a la misma hora, cuando como en aquel lugar donde nos dio el aire y cuando escucho la radio. Adiós, Anaïs, adiós. Ya nos encontraremos en otras vidas y en otras vidas podré poseerte y quedarme contigo para siempre. Ya te veré en medio de la nieve y entre libros y vino. Adiós.
Henry
- - - -
DESPUES DE QUE TE FUISTE
¿Qué ha sido mi vida después que te fuiste? Si alguna vez me preguntaran qué fue de mi vida después de ti, yo con honestidad respondería: Mis primeros días fueron tristes, oscuros y sombríos, pensé tanto en ti, que hasta el número de veces se me olvidó.
Te lloré quizás como jamás pensé e imaginé, ¿me pregunté una y otra vez el por qué? sin recibir jamás una respuesta, pues cuando más lo pensaba más sentía que se me iba el sueño, por los mil pensamientos que rondaban por mi cabeza tratando de encontrar los motivos, ¿los porqués? de tu partida.
Pensé en el tiempo que me llevaría sanar el dolor, en intentar olvidar el dolor que viviste, en el tiempo que me llevaría dejar de pensarte; me daba incluso impotencia el querer a toda costa no sentir ya más dolor y no lograrlo; me refugié en tantas cosas para no pensarte, en la lectura, la reflexión, en la alabanza, que bien puedo ahora asegurar me ayudarían lo suficiente para superarte, pero no lo he conseguido, ni tampoco espero hacerlo.
Con el paso del tiempo, me doy cuenta que no dejaste de hacerme falta, te extraño como al principio, extraño tu presencia, tus besos, tus abrazos y todas esas cosas y locuras que compartimos día con día, no ha dejado de dolerme tu ausencia, pues creo que el corazón se cura paulatinamente y el dolor desaparece gradualmente, si hay algo en lo que coincido con la mayoría de las personas, es que el tiempo es el mejor aliado para sanar y curar el dolor que deja el adiós de una persona; pues todo pasa y nada es para siempre. Aunque es algo que me sigo cuestionando.
¿Si me preguntaran que es de mí ahora? Después de tu adiós, después de que pasaron tantos meses, después de vivir mi proceso de duelo, puedo contestar con sinceridad y honestidad, que eres parte de mi presente y que tus recuerdos se han quedado marcados; reconozco que siempre te pienso y me sigues doliendo; han pasado tantas cosas y sucesos en todo este tiempo, que me han permitido ver la verdadera belleza de la vida, he aprendido a valorar cada minuto y cada segundo del día, a ver la vida de otra forma y el mundo de otro color.
Sé que fuiste una de las experiencias más bonitas que he vivido o quizá una gran prueba no lo sé, lo único que pido donde quiera que te encuentres, que seas feliz, las circunstancias cambiaron, cambió mi entorno, mi alrededor, cambiaron mis ideas y formas de pensar, cambiaron mis sentimientos hacia ti, te amo más cada día; cambié yo, ¡cambió todo!
Doy gracias a Dios, a la vida, al destino y al universo entero por permitirme ver las cosas de otra manera y aceptar con amor todas aquellas cosas que no dependían de mí, que no estaban en mis manos y que no podía cambiar.
Te bendigo hoy y siempre en la eternidad y agradezco por todo lo que aprendí de ti, todo lo bueno que me dejaste, porque puedo asegurar que si llegaste a mi vida fue por algo, pero tu misión conmigo concluyó.
Ahora sé que cada experiencia, cada situación, cada fracaso, ¡nos acerca cada vez más a lo que él destino quiere y desea para cada uno de nosotros!
Lo siento, debo admitir, que no he logrado superarlo, pero sigo adelante.
* De La Web *
- - - -
M'agrada la persona que és espiritual, amb idealisme en els seus ulls i els peus ferms en la realitat, la persona que riu, plora, s'emociona amb una simple carta, una crida, una cançó suau, una bona pel·lícula, un bon llibre, un gest d'afecte, una abraçada ...
La que estima i té nostàlgies, que gaudeix dels amics, que conrea flors, que estima els animals, admira paisatges, la poesia, que mira el món amb bons ulls, i sap escoltar. Que té temps per a somriure, demanar perdó, repartir tendreses, compartir vivències i té espai per a les emocions dins de si. Emocions que flueixen naturalment d'endins del seu ser.
La que ajuda, orienta, entén, aconsella, cerca la veritat i sempre vol aprendre, encara que sigui d'un nen, d'un pobre, d'un analfabet. Les de cor desarmat, sense odi i amb molt d'amor dins de si. La que s'equivoca i ho reconeix, cau i s'aixeca, assimila els cops, prenent lliçons dels errors i fent redimir les seves llàgrimes i sofriments. M'agrada molt la gent així. M'agrades tu ...
- - - -
Hi ha abraçades que et resolen, les que et sacsegen, et curen, t'omplen, et buiden, et fan núvol i mar en calma.
Abraçades que duren anys, perquè t'impregnen, marquen, i es queden.
Hi ha abraçades que no et toquen, ni tan sols et freguen, però et cenyeixen fins a deixar-te empremta.
Hi ha abraçades que t'envolten, que t'alleugen, que són refrescants, que són casa i estel.
Abraçades que es donen amb els braços, amb la veu, amb els ulls, amb el somriure.
N'hi ha que no es donen físicament, però emboliquen l'ànima completa.
Ai!!, aquestes abraçades, amb les quals s'atrapa "o escapa" una vida sencera.
Aquestes abraçades t'ofereixo sempre a tu ...
- - - -
Quiero cuidar de ti, en los días más tristes, en tus momentos de soledad, en tus días grises,
y hacerte reír con malos chistes.
Quiero
cuidar de ti, llenarte la almohada de sueños, y las sabanas de
orgasmos, hacerte el amor sin tocarnos, besarnos y querernos.
Quiero cuidar de ti, curarte las heridas, aprenderme tus manías, convertir los fines de semana
en nuestros mejores días.
Quiero cuidar de ti, como mi mejor regalo, como el secreto mejor guardado, como la tierra donde plantar mi corazón.
Quiero
cuidar de ti, porque me sobra amor entre las manos y te hace falta
cariño, porque me amas y te amo, aunque creas mejor no demostrarlo.
Quiero cuidar de ti, con cada fuerza que tengo, porque a veces me enfado, pero siempre te amo, quiero cuidar de ti...
- - - -
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada